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CFDI de nómina 2026: cambios que las empresas deben revisar desde ahora

A partir de 2026 entran en vigor ajustes al CFDI de nómina que impactan el timbrado y la operación diaria de las empresas. Aunque son cambios técnicos, conviene revisarlos con quien administra el sistema de nómina para evitar errores y rechazos futuros.

A partir de 2026 entran en vigor ajustes al CFDI de nómina que buscan reforzar la validación de la información y mejorar el control fiscal sobre los pagos a trabajadores.

Aunque los cambios son de carácter técnico, su impacto es principalmente operativo: si los sistemas de nómina no están correctamente actualizados y configurados, el timbrado puede presentar errores o rechazos.

Por ello, más que entrar en detalles técnicos, lo relevante para las empresas es asegurarse de que estos cambios estén siendo revisados por quien administra o da soporte al sistema de nómina.

¿Qué está cambiando en el CFDI de nómina para 2026?

El SAT publicó una actualización al complemento de nómina(versión 1.2, revisión E), que será obligatoria a partir del 1 de enero de 2026.
Esta actualización incluye, entre otros puntos:

  • Ajustes en la forma en que se validan ciertos conceptos de percepciones y deducciones.
  • Mayor precisión en el uso de claves y catálogos relacionados con la nómina.
  • Validaciones más estrictas al momento de timbrar el CFDI.
  • Cambios relacionados con el subsidio al empleo y su correcta aplicación.

En términos prácticos, el objetivo de la autoridad es que la información de nómina sea más clara, consistente y fácilmente verificable a través de cruces automáticos.

¿Por qué estos cambios sí importan para las empresas?

El CFDI de nómina no es solo un comprobante fiscal; es la base de múltiples obligaciones y revisiones, entre ellas:

  • El cálculo y entero del ISR retenido a los trabajadores
  • La información que se refleja en las declaraciones fiscales.
  • Las revisiones electrónicas que puede realizar la autoridad.

Cuando el sistema de nómina no está correctamente configurado, los errores no suelen ser aislados: se repiten en cada periodo de pago, generan correcciones posteriores y consumen tiempo operativo tanto de la empresa como de sus asesores.

Por eso, un ajuste técnico que no se revisa a tiempo puede convertirse en un problema recurrente durante todo el año.

¿Quién debe revisar estos cambios?

Este punto es clave. No se trata de que el empresario se convierta en experto en CFDI, sino de tener claro con quién debe revisarse el tema.

Si la empresa administra su nómina internamente

Es importante revisar estos cambios con:

  • El proveedor del sistema de nóminas.
  • La persona o área que se encarga de la instalación, configuración o soporte del sistema.

La recomendación es confirmar que:

  • El sistema esté preparado para los cambios que entran en vigor en 2026.
  • Las validaciones y catálogos se encuentren actualizados.
  • Se realicen pruebas antes de iniciar el año.

Si la nómina se lleva a través de un contador o despacho externo

Cuando la nómina se administra con un despacho contable o de nóminas, es el despacho quien debe:

  • Analizar los cambios publicados por la autoridad.
  • Ajustar y actualizar sus sistemas.
  • Verificar que el timbrado cumpla con las nuevas reglas.

En este caso, el papel de la empresa es más sencillo pero no menos importante: confirmar que su contador ya esté considerando estos ajustes y se esté preparando para 2026.

¿Es necesario hacer algo de inmediato?

No es necesario realizar cambios drásticos hoy mismo ni adelantar procesos si la nómina se encuentra bien controlada. Sin embargo, sí es recomendable:

  • Incluir este tema dentro de la planeación de cierre de año.
  • Agendar la revisión con el proveedor del sistema o con el despacho que administra la nómina.
  • Evitar dejar la validación para enero 2026, cuando cualquier error impacta directamente en la operación.

La experiencia muestra que muchos problemas de nómina no surgen por cambios legales, sino por revisiones que se dejaron para después.

El acompañamiento

Cuando la nómina se administra a través de un contador externo, como MCI, parte del servicio consiste en revisar y preparar los sistemas ante cambios normativos, para que las empresas puedan concentrarse en su operación sin contratiempos.

La anticipación y la correcta configuración del sistema son la diferencia entre un ajuste ordenado y una serie de correcciones innecesarias.

En conclusión

Los cambios al CFDI de nómina que entran en vigor en 2026 no requieren alarmismo, pero sí atención.
Revisarlos con la persona o el despacho adecuado, con tiempo suficiente, es la forma más sencilla de evitar errores operativos y cumplir correctamente con las obligaciones fiscales.